¿Hay alguna conexión entre los ojos y el estado del alma?

¿Hay alguna conexión entre los ojos y el estado del alma?

¿Pueden la visión y el alma estar conectados? Los ojos y el bienestar emocional tienen una relación muy íntima, estos dos tienen un vínculo intenso e intrigante que va más allá de lo físico. El ojo es el órgano que tiene los músculos más activos de nuestro cuerpo, usa casi la mitad de nuestro cerebro para funcionar adecuadamente y nos permite ver el mundo que nos rodea.

La salud visual tiene un impacto directo en las emociones de una persona. La Optómetra Lina Arango, explica que el tener un error refractivo en el ojo, el cual produce visión borrosa de lejos, cerca o ambos, puede ocasionar frustraciones, bajos rendimientos en actividades básicas y la inhabilidad de ser productivos y eficientes. Ella se refiere a enfermedades visuales como la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo. “Esto a largo plazo puede afectar nuestras emociones negativamente”, agrega.

Sin embargo, a través de los ojos no solo observamos si no que también percibimos. “La visión y percepción son dos mecanismos relacionados, pero tienen procesos totalmente diferentes”, dice la Dr. Arango.  “Se puede ver un objeto físicamente, como por ejemplo: un árbol. Por otro lado, mientras ves ese árbol la mente también procesa un mensaje y/o sentimiento sobre él”. La percepción que tengamos sobre las diferentes situaciones de la vida define los mensajes que recibimos y por consecuente las emociones que sentimos. 

El bienestar emocional se refiere a la salud del alma. Cuando estamos bien por dentro, nuestra vida exterior fluye mejor, tenemos relaciones sanas, paz interior, menos conflictos, poco estrés y un mejor estado de ánimo en general. Cuando logramos tener una percepción clara y positiva sobre lo que sucede a nuestro alrededor, las consecuencias son buenas.

Si nos detuviéramos a analizar por un momento con que filtro estamos observando la vida, encontraríamos respuestas a algunos de nuestros problemas o éxitos. Para indagar un poco en esto, analicemos algunos filtros negativos o tipos de ojos que pudiésemos estar usando al percibir nuestro diario vivir:

Ojos Altivos

Los ojos altivos son aquellos que miran a través del filtro del orgullo. Son personas a las cuales se les dificulta aceptar sus errores y pedir ayuda. Esta percepción hace que juzguemos a los demás con facilidad, sintiéndonos mejores que ellos. Nos lleva a ser individualistas y nos influye a hablar de los demás. Cuando miramos con ojos altivos, nos sentimos superiores a otros. Esta percepción puede ser reemplazada por los ojos humildes.

Ojos Egoístas

Otro tipo de filtro, son los ojos egoístas. Estos buscan sus propios intereses, nos hacen pensar solo en nosotros mismos olvidando las necesidades de los demás. Suelen olvidar los pactos con otras personas y se dejan llevar fácilmente por los sentimientos del momento. Las personas egoístas discuten fácilmente causando conflictos y divisiones en relaciones. Los ojos generosos por el contrario nos ayudan a impactar la vida de los demás y a buscar dar en lugar de recibir.

Ojos Mentirosos

Los ojos mentirosos, son aquellos que perciben a través de la mentira. Estos usualmente vienen vestidos de cobardía y les gusta manipular a los demás. Es una percepción que nos hace creer nuestras propias mentiras, viviendo en una fantasía carente de realidad. Son personas a las cuales se les dificulta mantener relaciones íntimas. El mentir produce un alto nivel de estrés al igual que causa daños físicos y emocionales. A diferencia de esto, los ojos sinceros nos permiten ver desde un punto de vista honesto, auténtico y con deseos de hacer el bien.

Ojos Sufridos

Los ojos sufridos, son otro tipo de filtro a través del cual se puede ver la vida. Esta percepción es pesimista, triste y nos hace estar en constante sufrimiento. La raíz de amargura es una tristeza profunda guardada en el alma. Es permanecer en un constante desánimo, decepción, desesperación, y falta de esperanza. Es un resentimiento constante, a veces escondido y otras veces muy visible. La amargura destruye nuestra personalidad porque no nos deja ser quien verdaderamente somos. Las personas que están en constante sufrimiento se envejecen más rápido, pueden sufrir de más enfermedades físicas y mentales. Esta percepción tiende a destruir relaciones y a robarnos la libertad para ser felices.

¿A través de cuales ojos estas mirando la vida? La percepción puede ser transformada intencionalmente. No se puede cambiar el pasado ni las experiencias vividas, lo que sí se puede modificar es el recuerdo que tenemos y los sentimientos que nos producen. Cambiando los filtros de nuestros ojos tendremos nuevas experiencias, más esperanza y un mejor vivir.

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